lunes, 20 de diciembre de 2010

Otros Idiomas Oficiales de España

En España el “único” idioma que es oficial en todo el país es el español y el 89% de los españoles lo hablan. Sin embargo, existen otros idiomas cooficiales en España. En este post le mostraré lo que hablan ellos y el restante 11%. Verás por que el español no es el único idioma oficial, ni España es el país donde más hispanoparlantes existen.  Veamos:


En España se hablan varias lenguas vernáculas. El español o castellano, idioma oficial en todo el país, es la lengua materna predominante en casi todas las comunidades autónomas de España. Seis de las diecisiete comunidades autónomas de España tienen además, junto con el castellano, otras lenguas como cooficiales. El bilingüismo en distintos grados y en distintas situaciones comunicativas entre el castellano y otra lengua es una práctica habitual por parte de muchos de los españoles que residen en alguna de estas comunidades autónomas.


Según una encuesta realizada en el año 2005, el castellano sería la lengua materna del 89% de la población española, el catalán/valenciano del 9%, el gallego del 5% y el vasco del 1%, mientras que un 3% de la población tendría como lengua materna una lengua foránea (fruto de la inmigración). Nótese que los encuestados podían responder varias opciones simultáneamente si consideraban que tenían dos lenguas por igual como maternas, por lo que la suma total no es del 100%.


Salvo el vasco, lengua aislada, todas las lenguas vernáculas habladas actualmente en España pertenecen al subgrupo de lenguas ibero-románicas de las lenguas romances, dentro de la familia de las lenguas indoeuropeas.





Catalán / Valenciano / Balear


El catalán (català) tiene junto con el castellano el reconocimiento de idioma oficial en Cataluña e Islas Baleares, y el valenciano (valencià), variedad del catalán occidental, tiene esta misma consideración en la Comunidad Valenciana.

Gallego


Hablantes de gallego como primera lengua según los censos de población y vivienda del Instituto Gallego de Estadística.


El gallego (galego) es cooficial en Galicia (Constitución española de 1978 art. 3.2. y Estatuto de Autonomía de Galicia art. 5). Forma parte, al igual que el castellano, del grupo de idiomas romances ibero-románico y está estrechamente emparentado con el portugués, con el que formó unidad lingüística (gallego-portugués) durante la Edad Media. De hecho, según algunos sigue formándola a día de hoy pese a las diferencias surgidas (ver reintegracionismo). El gallego presenta tres bloques diferentes de habla que cruzan Galicia de norte a sur; son los bloques: occidental, central y oriental, que a su vez se subdividen en distintas áreas. 


En Galicia, el gallego es la lengua materna del 52,0% de la población, el castellano del 30,1%, y el 16,3% tiene ambas lenguas como lenguas maternas. Por otro lado, el 61,2% de la población usa habitualmente más el gallego que el castellano, mientras que el 38,3% usa habitualmente de forma predominante el castellano. 


El castellano es la lengua más hablada en las zonas urbanas, mientras que el gallego lo es en las zonas rurales.


Euskera


El euskera, vasco o vascuence (euskara) es cooficial con el castellano en el País Vasco y en el tercio norte de la Comunidad Foral de Navarra. Además, cabe destacar que dentro del euskera se diferencian seis dialectos (euskalkiak), y una variedad estandarizada, el euskera batúa.


Aranés


El aranés (variedad del occitano hablada en el Valle de Arán, localizado en el noroeste de la provincia de Lérida) es oficial en este valle y desde 2006 en toda Cataluña con el nuevo Estatuto de Autonomía. En el Valle de Arán, el castellano es la lengua materna del 38,8% de la población, el aranés del 34,2% y el catalán del 19,4%, según los datos del censo de 2001. El aranés es la lengua materna de cerca de 2.800 personas, lo que representa un 0,007% de la población de España.




Idiomas no oficiales


El Aragonés
El aragonés y el asturleonés, pertenecientes al grupo romance occidental, son aún hablados de manera minoritaria en algunas zonas de España; ambos fueron declarados lenguas en peligro de extinción por la Unesco a finales del siglo XX.

El aragonés, reducto del navarroaragonés hablado en la Edad Media en los Reinos de Navarra, de Aragón y de Valencia, es aún hablado en zonas pirenaicas y prepirenaicas del norte de Aragón. En peligro de extinción, se estima que es hablado por unas 10.000 personas. Sus variedades son:
  • Aragonés central (belsetán, chistabino, tensino, pandicuto, bergotés);
  • Aragonés oriental (benasqués, grausino, ribagorzano, fobano, chistabino);
  • Aragonés meridional (ayerbense, somontanés).

 La Ley de Lenguas de Aragón de 2009. define que los idiomas aragonés y catalán son " lenguas propias originales e históricas" de la Comunidad Autónoma de Aragón. La ley no declara explícitamente la oficialidad de estos idiomas, tal y como preveía que lo haría la ley de lenguas, según disponía la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés de 1999.

Asturleonés

 

El asturleonés se habla en Asturias, con el nombre de asturiano o bable; con el nombre de leonés, en parte de las provincias de León y Zamora; y con el nombre de mirandés, en la comarca portuguesa de Miranda do Douro; según una definición muy amplia de lo que es asturleonés, puede incluso abarcar los vernaculares de partes de Cantabria (generalmente conocidos como montañés) y de partes de la provincia de Salamanca y de Extremadura (generalmente conocidos como extremeño). Su uso está regulado por ley en el Principado de Asturias y su ortografía, léxico y gramática por la Academia de la Llingua Asturiana, que sin embargo no goza de fuerza vinculante para las otras zonas donde se habla; en Castilla y León el nuevo Estatuto de Autonomía considera el leonés parte del patrimonio lingüístico de la Comunidad y, como tal, establece que será objeto de protección y promoción por parte de las instituciones, quedando tales medidas a expensas de un posterior desarrollo legal; y en Miranda se escribe con una norma ortográfica basada en el portugués. El asturleonés cuenta con diversas variedades dialectales, agrupadas en tres bloques o dialectos principales: el occidental, hablado en Asturias, León, Sanabria (Zamora) y la Miranda portuguesa; el central, en buena parte de Asturias y base de la normativa asturiana, y el oriental. Existe en Asturias un debate sobre una posible cooficialidad del asturiano, propuesta apoyada por algunas organizaciones civiles y políticas minoritarias.
Según un estudio realizado en el año 2003, el asturleonés sería la lengua materna de un 17,7% de la población de Asturias, un 20,1% tendrían asturleonés y castellano como lenguas maternas, mientras que un 58,6% de los asturianos tendrían el castellano como lengua materna.

Otros

 

Otros idiomas hablados por la población española son el caló, jerga de raíz española e influencias romaníes hablada muy minoritariamente por la comunidad gitana, y el tamazight, hablado en Melilla y el árabe, hablado tanto en Melilla como en Ceuta, en su dialecto dariya.




Variantes, modalidades y enclaves

 

En esta sección se tratan aspectos relacionados con la variación lingüística, las áreas de transición y los pequeños enclaves de lenguas en el dominio de otra lengua.

Variedades dialectales del castellano

 

Algunas de las variedades dialectales principales del castellano hablado en España:

  • Dialecto castellano septentrional, comprende el conjunto de modalidades dialectales del español empleadas en la mitad norte de España, en el área que va desde Cantabria por el norte a Ávila y Cuenca en el sur, limitando al este con el aragonés y con el catalán y por el oeste con el asturleonés.
  • Hablas andaluzas, hablado en la mayor parte de Andalucía, con una gran diversidad de rasgos que se solapan a lo largo del dominio dialectal. Gran parte de los rasgos de los dialectos y variedades lingüísticas del español americano proceden del andaluz occidental, debido al fuerte predominio de los andaluces (sobre todo procedentes de las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz), entre los colonizadores europeos de la América hispana, durante casi todo el periodo colonial. Rasgos como el ceceo/seseo, la aspiración de eses finales, la fricativización de la Ch, la igualación de l y r implosivas, etc, que dominan amplias zonas dialectales del español americano, se documentan por vez primera en Andalucía. Dentro del andaluz se suelen distinguir dos grandes zonas: la occidental y la oriental. La zona occidental comprende las provincias de Huelva, Sevilla, Cádiz y la parte occidental de las de Córdoba (Valle del Guadalquivir) y Málaga. La zona oriental se extiende por las provincias de Jaén, Granada, Almería y la parte oriental de Córdoba y Málaga, adentrándose incluso en la provincia de Murcia y Melilla. La extensión de la adscripción de dialecto andaluz a hablas de fuera de Andalucía (andaluz occidental adentrándose en la provincia de Badajoz o andaluz oriental adentrándose en Murcia) o de ciertas zonas rayanas de Andalucía depende de los criterios escogidos para definir el dialecto andaluz.
  • Hablas canarias, que tomaron gran parte de las características del andaluz en su variante sevillana (seseo, aspiración de las eses finales, uso exclusivo de ustedes, etc.), debido al predominio de los andaluces entre los primeros conquistadores y pobladores peninsulares. La modalidad lingüística hablada en Canarias posee asimismo una importante influencia guanche, una de las ramas bereberes extintas, que se hablaba en las islas antes de la llegada del castellano, así como influencias del portugués y numerosos americanismos.
  • Rasgos dialectales murcianos en el castellano popular hablado en la Región de Murcia y en el sur de las provincias de Alicante y Albacete, especialmente en zonas rurales y en segmentos de población con bajo nivel cultural. Los rasgos presentan una gran heterogeneidad, encontrándose algunos aragonesismos, catalanismos y arcaísmos, aparte de simples barbarismos; en algunas zonas se tiene presencia del seseo. Al sur y al oeste (provincias de Almería y Granada) estos rasgos dialectales sufren una transición hacia variedades andaluzas.
  • Castúo (medioextremeño y bajoextremeño), hablas castellanas con rasgos meridionales de tránsito con el leonés (o extremeño), en Extremadura.
  • Hablas riojanas, de influencia aragonesa por el oriente, vasca por el norte y asturleonesa por el occidente.

Además de las anteriores existen algunos dialectos de transición entre las áreas anteriores.

Modalidades lingüísticas de transición

 

Como hablas de transición se conoce a aquellas que presentan rasgos de dos idiomas vecinos y que no tienen respecto de ellos suficiente autonomía léxica, gramatical o fonética:
  • El cántabro (del asturleonés con el castellano), en Cantabria y en ciertos lugares del extremo este de Asturias y del oeste de Vizcaya.
  • El extremeño o altoextremeño, en el noroeste y norte-centro de Cáceres y en algunos pueblos del sur de la provincia de Salamanca.
  • El eonaviego (del asturleonés con el gallego), en la región de Asturias llamada Eo-Navia, si bien es considerado por la Real Academia Gallega como gallego y por la Academia de la Lengua Asturiana como una lengua de transición (gallego-asturiano):.
  • El portugués de Firrera, hablado en Herrera de Alcántara (provincia de Cáceres), variedad dialectal del portugués antiguo con un alto grado de castellanización.
  • La fala de Jálama (denominada a veces xalimegucita requerida o galaico-extremeñocita requerida) hablada en las localidades de Eljas, Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo (situadas en el valle de Jálama, en el noroeste de la provincia de Cáceres), presentándose ciertas peculiaridades en cada uno de estos pueblos. Se trata de una modalidad lingüística de base galaicoportuguesa con rasgos comunes tanto con el gallego como con el portugués y con una gran influencia del castellano y el altoextremeño.

 

Enclaves lingüísticos

 

  • el catalán, en las comarcas más orientales de Aragón límitrofes con Cataluña. Constituye una variedad del catalán noroccidental y es hablado por cerca de 30.000 personas. Cabe destacar que bajo este epígrafe está en realidad recogido un abanico muy amplio de variedades y evoluciones, con distintas variantes según la zona geográfica.
  • de forma testimonial, el valenciano en algunas pedanías de la sierra del Carche, sierra del noreste de la Región de Murcia limítrofe con la Comunidad Valenciana. El valenciano fue llevado por algunas familias de labradores de la fronteriza colindante de Alicante a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, despoblándose en gran medida la zona durante los años 1950 y 1960. Las pedanías en las que se considera que existe presencia del valenciano contaban con 697 habitantes en 2006, de los que una parte importante es de habla inglesa, debido a la instalación de residentes británicos durante los años 1990 y 2000.
  • el gallego en algunos pueblos de las provincias de León y Zamora colindantes con Galicia. En la parte occidental de Asturias, con el nombre de eonaviego, hay gran controversia sobre si lo que se habla es gallego o son hablas de transición con el asturleonés como se ha señalado en el apartado anterior.
  • el portugués, hablado de manera minoritaria en la pequeña localidad de Cedillo (provincia de Cáceres), y, en su dialecto oliventino y con más decadencia, en la comarca de Olivenza (provincia de Badajoz), donde fue la lengua más hablada hasta los años 1940, especialmente en sus aldeas y pedanías pequeñas, pero también se conserva aún entre cierta gente mayor de la propia Olivenza. Igualmente se habla en la también pequeña localidad de La Alamedilla (provincia de Salamanca).

 

Lenguas no-orales y signadas

 

  • Lenguas de signos:
    • Lengua de signos española (LSE)
    • Lengua de signos catalana (LSC)
    • Lengua de signos valenciana (LSCV).
  • Silbo gomero, en La Gomera

 

Lenguas alóctonas

 

Lenguas originadas por los procesos migratorios


Debido a la fuerte inmigración que ha recibido España desde los años 1990, han aparecido comunidades relativamente importantes de hablantes de otras lenguas. Según el censo INE del 2006, un 9,68% de la población española es de nacionalidad extranjera. Un 34,5% de éstos provienen de Hispanoamérica, razón por la que la lengua más hablada entre los no nacionales residentes en España es el castellano.
Las lenguas más habladas por los ciudadanos no nacionales son, tras el castellano, las siguientes: 


  • El árabe, principalmente árabe marroquí, es la lengua mayoritaria entre los inmigrantes procedentes del Magreb. En el 2006 había empadronados en España 618.332 ciudadanos de nacionalidad marroquí, argelina, egipcia, siria, libanesa, jordana, tunecina e iraquí. Los árabes se encuentran repartidos por toda España, aunque su presencia es mayor en Ceuta, Cataluña y Andalucía que en otras comunidades.
  • El rumano, hablado por la amplia colonia de origen rumano (407.159 empadronados en el 2006, la tercera mayor) y por moldavos (11.330). Son especialmente numerosos en la Comunidad de Madrid, Castilla la Mancha, Aragón y Comunidad Valenciana.
  • El inglés, hablado principalmente en las provincias de Málaga y de Alicante por ciudadanos originarios del Reino Unido. Existen 315.122 empadronados en España (INE 2006) de nacionalidades británica, irlandesa, estadounidense, canadiense o australiana. Los ingleses constituyen más del 30% de la población en numerosos municipios de las costas alicantina y malagueña, donde poseen periódicos y canales de radio propios. Su presencia también es significativa en Baleares, Murcia y Almería.
  • El alemán, hablado fundamentalmente en los archipiélagos balear y canario. Hay, en el 2006, 173.651 ciudadanos empadronados en España de nacionalidades alemana, suiza o austriaca.
  • Idiomas bereberes, hablados por parte de los 563.012 marroquíes que residen en España. El rifeño es la lengua más hablada entre los inmigrantes de Melilla.
  • El portugués, hablado por inmigrantes portugueses (principalmente en Galicia y en León) y brasileños (repartidos por toda España). Los empadronados en España de estas dos nacionalidades suman 153.076 en el año 2006.
  • El wu, lengua china hablada por la mayoría de los inmigrantes chinos que hay en España, procedentes principalmente de la provincia de Zhejiang. Hay 104.681 ciudadanos de nacionalidad china empadronados en España (2006).
  • El búlgaro. Hay 101.617 búlgaros empadronados en España, y es la nacionalidad extranjera predominante en las provincias de Valladolid y Segovia.
  • El francés, presente en España desde la Edad Moderna a través de las colonias de comerciantes franceses asentados en ciudades como Cádiz, Sevilla, Alicante o Barcelona. Tras la Guerra de Independencia Argelina, más de 30.000 pieds noirs (franceses de Argelia) se instalaron en España, principalmente en la provincia de Alicante. En España había en el 2006 90.021 empadronados de nacionalidad francesa, 29.526 de nacionalidad belga y 15.385 de nacionalidad suiza. Asimismo, hay muchos inmigrantes de países africanos que han sido colonias francesas o belgas y donde perdura el francés como lengua oficial o importante (Argelia, Marruecos, Senegal...).
  • El quichua, hablado por parte de los peruanos; y el quechua sureño, por los bolivianos afincados en España.
  • Las lenguas del África subsahariana, entre las que destacan por número de hablantes el fula, el wólof, el mandinga y el soninké.

 

Idiomas extranjeros estudiados como segunda lengua

 

Se imparte como lengua extranjera principalmente el inglés. Le sigue el francés y, en menor medida, el alemán y el italiano. Hasta los años 1970 el francés era la lengua extranjera más estudiada, pero fue posteriormente adelantada por el inglés. La oferta habitual en la mayoría de los centros educativos españoles es el estudio obligatorio del inglés desde los 8 años de edad (adelantado a los 6 años de edad a partir del curso 2007/2008) y durante la educación secundaria (de 12 a 16 años) y Bachillerato (de 16 a 18 años), a lo que se suma la posibilidad de estudiar de forma optativa el francés durante la educación secundaria.
Sin embargo, no existe un alto porcentaje de personas que dominen estas lenguas. Según una encuesta realizada en el año 2005, tan sólo el 27% de los españoles decían tener el suficiente nivel de inglés como para mantener una conversación en esta lengua, y el 12% de mantener una conversación en francés.
Según esta misma encuesta, el 56% de los españoles sólo son capaces de mantener una conversación en su lengua materna (frente a un 44% de media en la Unión Europea a 25 miembros); un 44%, en al menos otra lengua aparte de en su lengua materna; y sólo un 17% en al menos dos lenguas aparte de su lengua materna. Nótese que para este último dato se comprende también, por ejemplo, la capacidad de hablar en catalán por una persona cuya lengua materna es el castellano o viceversa.


Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Idiomas_de_Espa%C3%B1a
 wikipedia.com

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